La Bayadera’, sombras y luces exóticas Se dice, y es con toda probabilidad cierto, que La Bayadera es la real y más difícil prueba de fuego para un conjunto académico. Pocas compañías lo llevan en repertorio y son siempre las grandes: American ballet theatre [ABT], Mariinski, Bolshoi, Royal ballet de Londres y finalmente la Ópera de París, cuando puso Rudolf Nureyev (1938 – 1993) en pie su majestuosa última producción en la Sala Garnier parisiense, testamento estético que aún tendrá asegurado una larga vida en el repertorio activo y que, además, ha influido notablemente en otras versiones posteriores. La de Monterrey, sin embargo, está mucho más cerca de la que hiciera Natalia Makarova, tanto para Royal ballet como para ABT. La versión de Nureyev en realidad fue terminada por Ninel Kurgápkina, pues ya el divo de Ufá estaba en muy malas condiciones de salud, tanto que moriría apenas tres meses después del estreno en octubre de 1992. Kurgápkina había sido partenaire de Nureyev y ell...